Versión libre y actual de «Las tres hermanas», de Anton Chéjov, llega al CCB

Villa dolorosa, versión libre de Las tres hermanas de Anton Chéjov, traída pertinentemente a la actualidad por la alemana Rebekka Kricheldorf, es una ácida comedia que aborda con humor negro, la decadencia de la clase social privilegiada y la búsqueda de su significado en el mundo moderno. 

Esta puesta en escena se presentará del 25 de agosto al 25 de septiembre, en la Sala Xavier Villaurrutia del Centro Cultural del Bosque, los jueves, viernes y sábados a las 19:00 y domingos a las 18:00 horas.

Por medio de una historia divertida, reveladora y contrastante, esta puesta en escena hace una crítica hacia los modelos de vida de una sociedad llena de privilegios y que al mismo tiempo carecen de originalidad. Esta obra es un recorrido emocional donde los personajes tienen una vida monótona que pretenden cambiar sin poder conseguirlo.
 
Tres hermanas, Irina, Masha y Olga viven junto con su hermano Andréi en la mansión heredada de sus padres. La villa está casi en ruinas y la fortuna que poseían está desapareciendo. En tres cumpleaños sucesivos de Irina, el público será testigo de las discusiones de las protagonistas acerca de la posibilidad de escapar de su realidad tediosa y aburrida. 

En la obra de Kricheldorf aparecen los temas centrales de Las tres hermanas de Chéjov: la soledad, la falta de iniciativa y el tedio de una clase acomodada, pero con un tratamiento irónico que da una vuelta de tuerca a la temática de la obra del dramaturgo ruso.

A diferencia de una comedia de situaciones de entretenimiento al estilo norteamericano, esta sit-com contiene una parodia de sí misma y un complejo dolor existencial: la náusea ante el hastío

Silvia Ortega Vettoretti, directora.

Esta puesta en escena estará protagonizada por Mahalat Sánchez, Paula Watson, Daniela Zavala, Renata Wimer, José Carriedo, Sheila Flores y Salvador Hurtado. Los diseños de escenografía, iluminación y vestuario son de Carolina Jiménez, el diseño sonoro corresponde a Pablo Mondragón, mientras que el diseño gráfico es de Genaro Ochoa.